Mercadeo en Red. Hice un Vídeo que te Puede Enseñar sobre Honestidad




Es triste pensar que una persona llegará a la cumbre del éxito en los negocio de mercadeo en red por ser sobresaliente en estudios superiores o tener un grupo de contactos influyentes.

En estos años he aprendido que nuestra existencia está condicionada por la forma de comportarnos con los demás.
Valoro mucho vivir en armonía.

La armonía fluye de cada uno de nuestros actos. Por eso trato de que mis acciones tengan consecuencias positivas en la vida  de los demás.

Me he dado cuenta que todos los grandes triunfadores del mercadeo en red construyen su éxito alrededor de unos principios muy sencillos.

  • Siendo honestos.
  • Estimulando con palabras amables
  • Con servicio desinteresado,
  • Dando amistad,

Actuar más, que para ganar dinero, con deseos  de mejorar a su equipo de nuevos empresarios del mercadeo en red. Lo que quieras conseguir depende de la actitud que tengas ante la vida.

Yo hago hincapié en esta parte tan importante. Por eso les decía que mis acciones tienen que tener consecuencias positivas para los demás.

Es reconfortante todo lo que se consigue gracias a esto.

A fuerza de leer muchos libros sobre personas importantes dentro del networkmarketing me he dado cuenta lo importante que es mejorar como ser humano.

Déjate de mezquindades.

Los valores  van de cambiar para ser mejor.

Van de convertir egoístas en personas solidarias. De personas  deshonestas en honestas.

¿O me vas a negar que cada uno tenga una mochila cargada de valores y antivalores?.

En algunas ocasiones  tratamos de parecer mejores de lo que somos. No se trata de parecerlo sino de ser.

Yo creo que todos podemos conseguir ser mejores cada día. Por eso les comparto un video que hace algunos años  subí a mi canal.

 Fue cuando daba mis primeros pasos en el mundo digital.

Les confieso que me consume la vergüenza  de fijarme de que me “comí” todos los signos de puntuación.

 Tiene 2,360 reproducciones. Agradecida por los 4 Me gustas y el dedito abajo, no me quita el sueño.



Un abrazo

María Velarde